Biografía

Centrada en el tema informático y novelístico

David Fajardo



David Fajardo Barral (A Coruña, 11 de junio de 1991) es un chico aficionado a la informática cuyos inicios en ésta se remontan a 1998 cuando obtuvo su primer ordenador con Windows 3.11 (que más tarde actualizaría a Windows 95).

Educación Primaria

Nacido y viviendo en A Coruña, cursó sus dos primeros años de Educación Primaria en el Colegio Internacional Eirís, que tendría que abandonar por la quiebra de Iberia Seguros, empresa en la que trabajaba su madre como abogada.

Se cree que fue por el año 1999 cuando su abuelo materno, aún trabajando, consiguió un equipo informático completo (ordenador con Windows 98 e impresora) a muy buen precio por una promoción de su empresa. Pero la cosa no quedó ahí, sino que éste, a diferencia de su madre, contrató Internet (por el ya antiguo sistema del módem que ocupaba la línea telefónica y debía conectarse de cada vez), lo que le abrió a David un nuevo mundo y un completo abanico de posibilidades, pero claro, debía desplazarse a casa de su abuelo si quería aprovecharlo.

Debido al trabajo de su madre, misma actividad pero ahora por libre, el niño pasaría durante la semana más tiempo con su abuelo que con ella, lo que le permitiría adentrarse cada vez más en la red. Además pudo apuntarse algún año a la actividad extraescolar de informática de su colegio, lo que le proporcionaba aún más conocimiento y experiencia.

Cabe hacer aquí un pequeño paréntesis y comentar que la madre siempre quiso trasladar a su hijo sus 2 preferencias: los animales y la lectura. Concretamente con la segunda lo intentó obligándole a leer un libro en su día para su edad (1999) y diciéndole que debía hacer un resumen de cada capítulo al terminarlo. Ante la desgana del niño tras llevar medio libro, terminó por decirle que podía dejarlo si quería, y eso hizo inmediatamente. No volvería a tocar un libro a excepción de los escolares hasta el año 2005...

Hablando del tema escolar, cursaría el resto de años de Primaria en el colegio Montel Touzet, donde tras terminar esa etapa nunca volvería a ver a sus antiguos compañeros de clase.

Educación Secundaria I

Llegó el año 2003 y con ello el fin de la Educación Primaria, el inicio de la Secundaria y también el momento de cambiar su viejo ordenador con Windows 95 por uno completamente renovado y con el nuevo sistema operativo Windows XP gracias al ahorro de años de sus pagas semanales y alguna ayuda de su familia.

De esta forma se convalidó durante años el status quo informático: en su casa tendría un ordenador moderno, estable y potente, pero en casa de su abuelo podría disfrutar de una conexión a Internet, aunque fuera con un ordenador más antiguo. Empezó la época de la lista de descargas y la caja de 10 disquetes para transportar los contenidos, y por supuesto el ejecutable para cortar y unir archivos en partes debido a la limitación del almacenamiento.

Aún sin conocimientos casi sobre ordenadores, fue un familiar quien se lo montó, dejándole los discos con los programas necesarios en caso de necesidad. Y así comenzó la etapa del autoaprendizaje: explorar los menús y opciones del sistema operativo, probar a clicar aquí y allá... Porque claro, aún habiendo manejado previamente 2 ordenadores, con el primero no tenía ningún CD de Windows para formatear en caso de necesidad, y con el segundo, al no ser suyo, no podía lanzarse a experimentar como si nada. Pero ahora que tenía más años, un sistema operativo que él consideraba estable y un ordenador nuevo y completamente suyo, podría lanzarse a aprender, aunque fuese por las malas.

El monitor era uno antiguo de rayos catódicos heredado del anterior con Windows 3.11, la gráfica (una ATI Radeon 3200+) permitía poner la pantalla a 2000 y pico píxeles por... ¿cuánto? En todo caso, ¿cómo se vería eso? Y David aprendió que el software manda sobre el hardware, y que el primero no tiene porqué conocer al segundo y por tanto filtrar las opciones. Perdió misteriosamente la partida del Rayman 3, pero tampoco había avanzado demasiado todavía. En todo caso, David tuvo su primer contacto con la tecla F8 y algunos de los modos de arranque alternativos de Windows al día siguiente tras una búsqueda en casa de su abuelo.

Se presentaba un año 2005 sin previsión de novedades, pero un buen día nuestro protagonista estaba tan tremendamente aburrido que no se le ocurrió otra cosa que ordenar su habitación... hasta que encontró un viejo libro conocido.

Madre mía... Con 14 años encuentro el libro que con 8 años no soporté.... Le dio la curiosidad, y empezó a leerlo tras terminar con la limpieza, hasta terminarlo al segundo día de lectura. Y no contento con eso, al terminarlo volvió a leerlo de nuevo. ¿Será que existía un descontento con las obligaciones? En cualquier caso, su madre no le dio importancia y él ya contaba con ello, pero se llevó una buena experiencia. Aún así no se piensen ustedes que tras esto el chico se puso a explorar librerías, pero sin duda tuvo que influir para lo que pasaría en 2015.

Educación Secundaria II

Año 2006: Vanesa Romero presenta las campanadas, y tal como era el gusto de David por la serie Aquí no hay quien viva, fue todo un disfrute, pero esta felicidad sería temporal. Nadie podía imaginarse que el teóricamente mejor año se convertiría en el peor. Pero en todo caso, tan solo cabe decir que David tuvo que mudarse a Boiro y terminar allí sus estudios de Secundaria.

Primer trabajo, primera novela


Año 2008: David hace un nuevo amigo en clase que le mete en el mundo de los emuladores y el anime. Al principio el chico se resistía a escuchar otro idioma y encima tener que leer, pero aún así guardó los 200 capítulos de Naruto Shippûden que le había dado. La serie era maravillosa, los Uchiha eran maravillosos, el sharingan era lo más molón que podía existir... Por dios cuántas ganas tenía David de ver el combate entre Sasuke e Itachi... Si le gustaba el sharingan, cuán grandiosa sería esa pelea...

Vio los 111 que se encontraban en español... y ahí quedó la cosa. Si habían doblado tanto, bien podía esperar a que doblasen otros 50 capítulos. Pasaba el tiempo, pero nada acontecía, cada nueva búsqueda en Internet era igual que la anterior. Aún teniendo varias decenas más de capítulos subtitulados, se negaba a verlos. Podía saciar él mismo su hambre, pero no quería. Aún así era un pensamiento que le carcomía cada día.

Nunca sabremos si fue el destino, pero la cuestión es que un día David abrió, aburrido, un capítulo al azar y, ironías de la vida, resultó ser el 137, la mitad de la pelea entre los dos hermanos... Y fue incapaz de ignorar lo que vio.

¿Sasuke con su sharingan normal venciendo al (aún llamado así por nuestro protagonista) sharingan caleidoscopio? ¿Cómo era posible? No no no... Esto no podía quedar así, David debía saberlo. Merecía saberlo. Debía averiguarlo todo. Ese mismo fin de semana comenzaría con su plan de ver unos 10-15 capítulos cada sábado por la noche... Hasta ponerse al día. Y una vez más que acostumbrado el oído ya podría empezar a ver más animes subtitulados e introducirse en ese mundillo. El que según para él sigue siendo el mejor opening de esta serie hasta la fecha (Sign) también ayudó.


Año 2012: al final el mundo no se acabó y David ya con 21 años obtuvo su primer trabajo en el que permanecería 3 años. Continuó viendo anime y entre ello Sora no Otoshimono, el cual le gustó más de lo que debería debido a ser de los primeros que veía y por tanto a la falta de sentido crítico. No obstante esta historia plantó una semilla en su interior. Al principio eran meros pensamientos sobre posibles sucesos alternativos en la trama, pero su mente se acostumbró a hacer esto con asiduidad, hasta el punto de que 3 años más tarde, ya en 2015, tenía una auténtica historia alternativa montada en su cabeza. Esto ya no es un mero cambio en la historia de una serie, sino una historia alternativa completamente diferente e independiente. ¿Por qué no escribirla? Nadie me obliga, lo haría por mero ocio, sin prisa alguna, y al terminar podría publicarlo en alguna plataforma apta para este tipo de contenidos..

Primera FP

La novela se escribió en un año, justo cuando David se encontraba a la mitad de su nueva formación: el Grado Medio de Instalaciones de Telecomunicaciones. De momento haría poco más que subirla a Wattpad; la verdadera aventura llegaría en 2019, con el grado superior de ASIR.

Grado Superior en ASIR, nueva afición, trasnochamiento voluntario

Verano del 2019, David termina el primer año de su nueva FP y utiliza todo su tiempo libre para enfrascarse a profundizar en la asignatura que fue su favorita durante el curso: Lenguajes de marcas. Había comenzado a aprender lo básico sobre creación de sitios web, pero de una forma desaforada: cuando la profesora mandaba ejercicios él se esforzaba por hacerlos de la mejor manera posible, pero tomándoselo como un desafío sano. Profundizaba en la asignatura todo el tiempo que fuese necesario y disfrutaba con cada nueva experiencia y aprendizaje.

Pensó en crear una web para promocionar su novela. Y esto solo sería el principio; quedaba otro año más del ciclo donde empezaría a aprender PHP y podría perfeccionarla aún más. Conocía la forma de conseguir un dominio gratuito y un hosting gratuito, así que era un proyecto viable, tanto en código como económicamente. Luego para perfeccionar cosas siempre hay tiempo.

Pandemia mundial: nada importa, solo sigue aprendiendo

Marzo de 2020, los últimos exámenes del ciclo a punto de caramelo... Y va y empieza una pandemia mundial. Ole. Pero no todo estaba perdido: tras una serie de liveraciones, David llegó a la conclusión de que ahora tendría durante meses tiempo libre casi infinito para hacer lo que quisiera: ¿y quién no querría aprovechar para aprender un lenguaje de programación? Continuó con el curso online que ya tenía empezado y dedicó todo su tiempo a aprender y llevar la teoría a la práctica con su propia web y el proyecto de fin de grado, de forma que podía aprender y llevar lo aprendido a la práctica, todo seguido, y lo mejor de todo, lo estaba disfrutando. En ningún momento se sintió aburrido o abrumado por exceso de aprendizaje aún llegando a los extremos de trasnochar para seguir formándose. Siempre lo hacía con ganas e ilusionado como un niño pequeño. Con cada nueva función que aprendía, sentía como su poder aumentaba. Tales fueron la obsesión y pasión por aprender desarrollo web que de eso trató el proyecto.

Mudanza a Alemania

Terminado el ciclo y las prácticas de empresa, renunció al trabajo que le ofrecían en la misma para agarrar el toro por los cuernos e irse a Alemania. La oportunidad había surgido y no era plan de desaprovecharla.

Formalicemos la afición: hola, Grado de DAW

Tras haber trabajado en Alemania durante 9 meses, decidió usar sus nuevos ahorros para formarse en el Grado Superior de Desarrollo de Aplicaciones Web. En todo este tiempo su pasión no había disminuido, así que era el momento si quería trabajar de esto. Y en esta tesitura nos encontramos hoy en día...

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